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No se esperan máximos en las Cripto.

Hay pocas probabilidades de que alguna criptomoneda registre nuevos máximos históricos en 2019.

La explosión de la burbuja que en su día llevara al Bitcoin a los 20.000 dólares y al Ethereum a casi 1.500 dólares es ya un recuerdo lejano, pues el bitcoin ronda los 3.800 dólares mientras que el ethereum se sitúa en torno a 150 dólares. Simplemente no tiene sentido esperar un repunte tan enorme en un período tan corto de tiempo.

Históricamente, hay ciertos factores paralelos a los que puede recurrirse para comparar. A la anterior burbuja del bitcoin —que impulsó la moneda digital hasta que tocó techo en 1.200 dólares en diciembre de 2013 para después descender hasta 171 dólares— le llevó más de tres años conseguir que la criptomoneda volviera a subir hasta máximos históricos de 2017. Y eso ocurrió en un entorno de considerable volatilidad.

Un ejemplo más tradicional es el del NASDAQ Composite, que tardó 15 años en volver a los elevados niveles que registrara antes de que estallara la burbuja punto com en la década de los 2000.

Las criptomonedas no volverán a registrar máximos históricos hasta dentro de dos o tres años, o bien cuando la tecnología mejorada pueda facilitar la aceptación general y el uso diario, o cuando el suficiente dinero nuevo entre en el sector y desate una nueva moda de criptomonedas.

Menos ICO, más regulación; una mayor convergencia en la cripto esfera

Deadcoins enumera actualmente 934 monedas difuntas. Algunas eran directamente estafas, otras fueron hackeadas y muchas murieron cuando su financiación se agotó. Otras sin embargo no se adaptaron bien al mercado o tenían modelos de negocio ineficaces.

Investing enumera 2.533 monedas, por encima de las 1.300 del año pasado. El crecimiento de posibles oportunidades de inversión dentro de esta clase de activos ha sido notable, pero al igual que ocurriera con los precios inflados del año pasado, creemos que el número actual se reducirá considerablemente en el año 2019.

La falta de interés de los inversores probablemente dará al traste con muchas monedas aspirantes. Igual que hay menos salidas a bolsa convencionales (OPV) cuando las acciones están en un mercado bajista, hay que esperar que haya menos ofertas iniciales de moneda (ICO) mientras persista el mercado bajista de criptomonedas. Emitir una nueva moneda en 2017/principios de 2018 era fácil; los inversores estaban deseando encontrar la siguiente gran oportunidad. Pero la consigna actual es la precaución.

En vista de la reducción de las previsiones en cuanto a las ICO, deberíamos esperar un escrutinio regulatorio mucho más activo en 2019. Ya discutimos brevemente algunas de las regulaciones clave en 2018 en el resumen de criptomonedas 2018 de la semana pasada. Recientemente, la Comisión de Bolsa y Valores de Estados Unidos ha presentado cargos contra Airfox y Paragon por incumplir las leyes de valores. Sin embargo, a la SEC le ha llevado algo más de un año decidir el curso de acción.

Aun así, parece que la agencia reguladora finalmente ha trazado el curso de aplicación. Así pues, deberíamos esperar la presentación de más cargos contra las bolsas y las ICO en 2019. Por supuesto, esto puede espantar a algunas ICO y a posibles inversores.

Si llevamos esto un paso más allá, es muy probable que el actual mercado bajista de criptomonedas provoque que los inversores recurran a monedas más conocidas, más seguras, como el bitcoin, o incluso que busquen un refugio más seguro en los dólares. Esto obligará a los emisores de moneda sin una gestión de tesorería perfecta a pensárselo dos veces antes de salir al mercado ya que ser titular de un subconjunto de las monedas que uno mismo está ofreciendo es una apuesta mortal en un mercado bajista, a menos que los gastos puedan satisfacerse con esa criptomoneda, lo que generalmente no es el caso. Más de un proyecto se enfrentará a las consecuencias de la fallida gestión en 2019.

Una cita atribuida a Warren Buffett, al que irónicamente no le gustan las criptomonedas, describe a la perfección la situación actual: "Hasta que baja la marea no se da uno cuenta de que ha salido a nadar desnudo". Ahora que ha disminuido el tremendo flujo de dinero en efectivo que en su día bañaba esta clase de activos, ha quedado claro lo que funciona y lo que no.


Información tomada de Investing.